Presentación
   
"Con mi trabajo busco, simplemente, formas de comunicación con la gente. Un diálogo sincero evitando las confusiones creadas por las dichas vanguardias. Hoy a la vanguardia, mañana obsoleto y desconectado."

Nora Patrich - 18 de Agosto de 1999

 
 

Nora Patrich nació el 3 de junio de 1952 en Florida, Provincia de Buenos Aires, Argentina. Comenzó como estudiante de arquitectura en la Universidad de Buenos Aires. Estudió pintura en el atelier del famoso pintor argentino Martinez Howard. Muy joven, Nora Patrich encuentra una motivación en los principios del importante movimiento artístico argentino Espartaco. Durante su forzado exilio de la Argentina, vivió en Israel, España, Cuba y México, donde estudió en la Escuela de Arte y Dibujo. Patrich reside en Vancouver, Canadá desde 1982. Hoy en día, la artista divide su tiempo entre sus estudios en Vancouver y la ciudad de Buenos Aires.

Actualmente, Patrich es una talentosa pintora, muralista, grabadora y escultora. A lo largo de su carrera, Patrich ha obtenido premios y menciones importantes, entre ellos destacan la Distinción de la Cámara de los Comunes de Canadá (Ottawa) en 1995, el Premio del Teniente Gobernador de la Colombia Británica en 1996 y en el 2001 su nominación al premio Mujer Distinguida (YMCA de Vancouver, Canadá).

 

Nora Patrich entiende el rol del artista en el sentido más amplio posible. Para ella, éste no se limita a la creación de bellas imágenes para el placer del esteta, ésa es sólo parte de la ecuación: Patrich crea belleza, registra historia y denuncia injusticia cuando es necesario. Feminista en esencia, la mujer es una presencia constante en el arte de Patrich. Madre, amiga, hermana, trabajadora y amante: la vemos a través de sus ojos como pilar y eje de la sociedad.

Las figuras de Nora Patrich se caracterizan por su simpleza y monumentalidad, cualidades que hacen referencia a las culturas Precolombinas de América del Sur y del Norte. En sus rostros podemos apreciar la formación de la artista como arquitecto: los arcos que rodean los ojos, el puente que forma la nariz; ellos contrastan armónicamente con las formas sensualmente sinuosas del cuerpo. El todo resulta en figuras humanas creadas con gran sensibilidad e impregnadas de emoción; sea tristeza, compasión, ternura, amor o pasión, no podemos evitar el ser conmovidos por ellas.

Marissa Consiglieri de Chackal B.A., M.A.
 
Contenida pasión latente, serenidad tensa, matices pero no estridentes, suaves pieles bronce que casi demandan ser acariciadas, auto-estima felina reflejada sutilmente en cada tela como una fragancia exótica desde lo mas recóndito de las selvas de las Américas. La pasión explota con la sola visión de un hombre y una mujer trabados en un abrazo indivisible. Más cosas como estas hubieran puesto la galería en llamas.
Alfredo Cernadas Quesada
 
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